lunes, 7 de mayo de 2012

Elindora, el mundo en el que todo es posible.

La historia de Eterna Oscuridad se desarrolla en un mundo ficticio llamado Elindora. ¿Por qué en un mundo ficticio? La verdad es que la respuesta es en cierto modo muy simple: un mundo ficticio permite más posibilidades, al menos según mi forma de verlo. Así pues, en ningún momento dudé acerca de dónde se iba a desarrollar mi historia, yo ya sabía desde el principio que la historia de Elisa debía ubicarse en un mundo ficticio, donde todo fuese posible y nada estuviese limitado.
El mundo de Elindora está conformado, a su vez, por dos grandes continentes: Ember y Magyan. Son dos continentes totalmente opuestos: Ember, situado al norte, posee una geografía montañosa y boscosa, mientras que Magyan, situado al sur, posee vastas extensiones desérticas y escasos bosques.
Cada uno de estos continentes tiene una historia propia y una común que iréis descubriendo poco a poco según avance la historia, así que tendréis que tener paciencia, amigos míos,  porque no os desvelaré todos los secretos de este maravilloso mundo en el primer libro que se desarrollará casi por entero en el continente de Ember, conocido también como el Nuevo Mundo. Sin embargo, a pesar de la necesidad de guardar silencio sobre algunos detalles para no desvelar el cuerpo de la historia, hoy me apetece compartir con vosotros algunos secretillos de Elindora y sus continentes.

En primer lugar deciros que los dos continentes de Elindora siempre estuvieron habitados, aunque Magyan se convirtió en el continente más avanzado gracias a los estudios de los brujos de Andhal, la gran capital situada al norte del continente. Los habitantes de Magyan se dedicaban básicamente a la investigación y al comercio; eran grandes marinos obligados, por la geografía de su tierra, a comerciar asiduamente con el continente vecino, Ember. El continente se dividía en tres grandes reinos: al norte, el reino de los brujos; al sur los reinos humanos. Los humanos y brujos solían mezclarse entre sí; en principio no había fronteras entre los tres reinos y el movimiento era libre y frecuente; sin embargo, la ambición de los humanos provocó una serie de enfrentamientos con los brujos de Andhal que decidieron cerrar las puertas de su reino a aquellos seres inferiores que pretendían igualarles y se enfadaban si no lo conseguían. Ese fue el inicio de la lucha intestina que terminó por destruir el gran continente de Magyan y provocó una emigración masiva al continente de Ember.
Por otro lado, en Magyan la religión Antigua o de los grandes dioses alcanzó su grado máximo a través de la construcción de la Torre de los Dioses, situada a orillas del mar, con los cimientos saliendo directamente del acantilado rocoso; los más ancianos decían que los propios dioses habían alzado los cimientos de la torre para que sus súbditos mortales pudiesen acudir a la Torre y orar. Muy pronto la Torre de los Dioses se convirtió en un centro de peregrinación y estudios teológicos, donde la magia no era permitida y las novedades del mundo eran reprimidas: un oasis en el tiempo, donde nada parecía avanzar. Quizás ese fue el motivo de que la Antigua Religión fuese perdiendo poco a poco adeptos, según se convertía en una religión autoritaria y anticuada.

Cuando los habitantes de Magyan huyeron de la destrucción de sus hogares se embarcaron y llegaron al primitivo continente de Ember, habitado por distintas razas que vivían en un estadio primitivo y que no tenían intención de ceder su territorio. Los primeros colonos de Magyan debieron enfrentarse, pues, a la violenta defensa de los emberianos que les atacaban desde las copas de los grandes árboles o cavaban trampas en el suelo donde los recién llegados caían y morían. Sin embargo, los habitantes de Magyan poseían técnicas bélicas más avanzadas y pronto los indígenas fueron mermados y la ocupación se volvió pacífica. Construyeron grandes ciudades, aldeas, minas, carreteras, templos...Ember comenzó a convertirse en un continente nuevo, mucho más civilizado de lo que era antes. A pesar de todo, la paz no duró demasiado. Los hombres están acostumbrados a luchar entre sí y pronto Ember quedó dividido en tres reinos humanos, las criaturas mágicas fueron expulsadas y perseguidas, comenzaron las guerras por el control de la economía del país...La guerra había llegado a Ember y no cesó hasta que, cincuenta años después del inicio de los enfrentamientos, un joven guerrero unió los tres reinos humanos bajo la promesa de cooperar y compartir las ganancias obtenidas. Ember se convirtió en un mundo habitado por humanos, donde la magia quedó relegada al olvido y prohibida bajo pena de muerte, y la Antigua Religión quedó sometida a la religión de los Espíritus.

He aquí una breve historia de Elindora, con la que espero que halláis disfrutado y que será ampliada en breve a través de una serie de imágenes que os sorprenderán.
  Un saludo, amigos míos, y feliz lunes.

1 comentario:

  1. Bonita historia.... ¡Gracias por explicárnosla! Estaré atenta a los próximos posts...
    ¡Un beso!!!!

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